Ahorros

Ponle nombre
a tu próxima meta.

No hace falta empezar con mucho. Elige una meta y lleva la cuenta de lo que vas separando, en soles, dólares, euros o tu moneda habitual.

Ejemplo de una meta en euros

Tu próxima laptop,
un aporte más cerca.

Imagina que quieres una laptop de EUR 2,000 y ya separaste EUR 400. ¡Vas por el 20 %! Ese dinero sigue siendo tuyo, pero ya tiene un propósito.

Tú eliges dónde guardar tus ahorros. Controlate solo te ayudará a llevar la cuenta: no guardará tu dinero ni generará intereses.
Meta ilustrativa de laptop con avance de 20 por ciento
Entiende tus saldos

Reservar no es gastar.

Creas una meta

¿Para qué quieres ahorrar? Ponle un nombre a tu meta y define cuánto necesitas.

Registras un aporte

Anota lo que separas para tu meta. Verás más dinero reservado y menos disponible para gastar, sin sumar otro gasto.

Registras un retiro

¿Necesitas volver a disponer de una parte? Registra el retiro: baja tu ahorro reservado y sube tu disponible, sin contar un ingreso nuevo.

Veámoslo con un ejemplo

Las cuentas, claras.

Usamos euros en este ejemplo, pero la idea es la misma en cualquier moneda. Todos los importes de una misma cuenta deben expresarse en la misma moneda; aquí no hacemos conversiones.

IngresosEUR 3,200
Gastos− EUR 950
Ahorro reservado− EUR 400
DisponibleEUR 1,850

De los EUR 3,200 que recibiste, gastaste EUR 950 y separaste EUR 400 para tu meta. Te quedan EUR 1,850 disponibles. Este ejemplo empieza sin dinero acumulado de antes.

Empieza por conocerla

Un poco de orden. Mucha más claridad.

Mira cómo podría acompañarte Controlate para llevar mejor tus cuentas, a tu ritmo.

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